Las cosas por su nombre.
Yo era de esas que decía que el SWTOR no me atraía nada, que seguro que no lo probaría, que yo esperaría pacientemente al Guild Wars 2 y mientras me conformaría con pulular por el WoW. Pero era tal el hype que tenían muchas de las personas a las que sigo en Twitter, que pensé, a una semana de la beta final: “Bueno, por echar el apply para la beta no pasa nada”.
IMO: Mists of Pandaria.
Si Kami-sama quiere, para cuando las nieblas de Pandaria se disipen yo estaré dando vueltas por Tyria en la piel de una Norn pelirroja, pero ya que justamente ahora en Noviembre celebro mi cuarto aniversario con el WoW, creo que mi opinión sobre lo que Blizzard nos ha revelado sobre Mists of Pandaria no está de más.
Muchas coñas se soltaron por Twitter el primer día de la Blizzcon cuando nos descubrieron las expansión. Y se escuchó mucho que si Kung Fu Panda, que si Pokémon, y muy poco que si WoW.
No estaba muerta, que estaba de parranda.
Como ya sabéis, volví al WoW hace unos meses. Ilusionada con Lunne, subiendo a Mehrunnisa al 85 y dándole caña a mi personaje Alianza en los Heraldos del Dragón de Minahonda.
Tengo muchos motivos para jugar, pero poca motivación.
He de reconocerlo, no me ha enganchado Cataclysm. Reconozco que mojé las bragas cuando anunciaron la expansión, todo parecía brutal y maravilloso. Joder, se iban a cargar el mundo. Y cuando llegó… Uoh, sí, todo está roto y mola así. Pero prefiero quedarme en el brasero de mi salón viendo la televisión.
Siempre lo he dicho y siempre lo diré: WotLK fue y será mi expansión, como para algunos lo habrá sido Vanilla, como para otros TBC, e incluso para muchos Cataclysm.
Aprende a participar en Elitist Jerks.
Elitist Jerks es la página de referencia para todo aquel que desea conocer su clase en profundidad y sacar el máximo partido a su personaje para poder romper, penetrar, destrozar, empalar el Recount.
El problema que tenemos muchos de nosotros, es que somos más Jerks que Elitists, y no tenemos ni pajolera idea de qué nos quieren decir los gurús del WoW con esas minuciosas cifras y esas complejas gráficas, que cuando veo todos esos datos, no puedo si no pensar porqué cojones están malgastando su tiempo en hacer cuentas para un juego y no sacándonos de la crisis a base de ecuaciones y fórmulas como hace en dicha página.
Bien, pues si estás cansado de ser un memo y quieres convertirte en un inteligente elitista, tienes dos opciones; volver al colegio y, esta vez sí, atender a clase de Matemáticas, o bien seguir los consejos chorras que te voy a dar, los cuales servirán como cebo temporal para que te tomen por un ser superior, de esos que hasta tienen avatar en EJ.
Déjalo que arda.
Azeroth sigue tan destrozado como lo dejé.
Han pasado meses, y muchas, muchísimas cosas durante ellos. Pero una elfa rubia es para toda la vida y ella seguía esperándome paciente, con su melena al viento y su equipo de mendigo. El mismo odio hacia Haris Pilton y el mismo amor hacia el Fuego.
Llevo un par de semanas rondando por Azeroth, primero con mi nueva maga humana y primer personaje oficial en la Alianza, Roshan, la cual ha sido acogida por los siempre geniales Heraldos del Dragón, con los cuales estoy disfrutando mucho. Y en este tiempo, he conseguido llevarla hasta el nivel 54, leveleando como si me fuera la vida en ello y viendo el WoW por primera vez desde el lado contrario.
Tiempos de cambios.
¿Volveré al WoW? ¿Me inspirarán los cambios en el blog y la semana gratis que Blizzard nos ha dado?

Asmo y Ellie.
Asmo era una Daeva Asmodian grande, fuerte y con garras afiladas. Un buen día en el Abismo, ella conoció a una delgada, bronceada y fashion Daeva Elyos.
-Mi nombre es Ellie, -dijo la Elyos – y yo no pienso que tengamos que luchar entre nosotras. ¡Pienso que deberíamos ser amigas!
-Okay, -dijo Asmo, sonriendo. – Prometo que no intentaré matarte.
-Ya que ahora somos amigas, -dijo Asmo, – déjame darte algunos trucos de maquillaje.
-¡Guau! ¡Me encantaría alguno! -dijo Ellie. -Siempre estoy buscando formas de estar más guapa.
Asmo entregó a Ellie un vial de polvo venenoso. -Toma esto. Es una buena barra de labios.
Feliz, Ellie tomó el polvo venenoso y lo espolvoreó por sus labios. Agarró un espejo y se admiró a ella misma.
-¡Tienes razón! ¡Estoy genial! -dijo ella. Y entonces cayó muerta.
Asmo voló al Obelisco para esperar a que la estúpida Elyos volviera a la vida. Ella quería divertirse más con Ellie.
Cuando Ellie volvió a la vida, saludó a Asmo.
-¡Me alegro de volver a verte! -dijo ella. -¡Eres mi nueva mejor amiga!
-Por supuesto que lo soy, -dijo Asmo. -¿Pero ves a ese Balaur en esa isla de ahí? He oído que quiere ser tu amigo también.
-¿En serio? ¡Es maravilloso! Siempre he querido un amigo Balaur. -y Ellie voló para saludar al Balaur.
Aterrizó junto al Balaur. Él le observó sorprendido.
-¡Hola, Sr. Balaur! -dijo ella. -¿Quieres ser mi amigo?
Como respuesta, el Balaur clavó su hacha en el cráneo de Ellie. Su cerebro se esparció a lo largo de toda la isla.
Asmo esperó junto al Obelisco a que Ellie volviera a la vida. Ella tenía aún más ganas de divertirse con la Elyos.
-El Balaur no era un buen amigo. -dijo Ellie cuando volvió a la vida.
-Puede que pienses que no estabas lo suficientemente bonita, -dijo Asmo. -Después de todo, se te ha ido el maquillaje. Pero tú no necesitas maquillaje para estar guapa. Tú lo que necesitas es la luz adecuada. Al igual que aquí, justo al lado de ese sol.
-¡Es un gran consejo! ¡Gracias! -dijo Ellie mientras desplegaba sus alas y comenzó a volar hacia el ardiente sol rojo.
Asmo vio como la estúpida Elyos volaba hacia su muerte. Ella sonrió y vio como Ellie estalló en llamas. Rió y rió con el pensamiento de que su preciosa piel se estaba achicharrando. Asmo esperó junto al Obelisco a que Ellie volviera a la vida.
Pero Ellie había volado demasiado lejos del Obelisco. Su alma sería desterrada para siempre.
Asmo no podría divertirse más con ella.

Asmo y Ellie. Templo de la Sabiduría, biblioteca de Pandemonium, capital de Asmodae.




